de igual modo que los físicos ya sólo tienen de sus partículas una visión de trayectoria en una pantalla, nosotros ya no tenemos de los acontecimientos la pulsación, sino sólo el encefalograma (plano), ya no el deseo ni el goce, sino sólo el psicodrama y la visión catódica.

                                                la ilusión del fin,   jean beaudrillard.

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desde que estamos en diálogo, convivimos con una realidad virtual que es nuestro propio conversar. nuestro lenguaje deviene en articulación de ideas e imágenes de ideas entre nosotros; la imaginación es nuestra capacidad de generar estas imágenes para ponerlas en el juego de relaciones que nos armamos entre nosotros. relación, relato, vienen del latín referre, que significa llevar una cosa a la otra.

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la problemática de este proyecto es en torno a la posibilidad que tenemos de encontrarnos con las cosas en una sociedad en la que habitamos en medio de imágenes, cuestionarse sobre nuestro espacio de realidad actual, que nos vela ocultándonos la visión directa de los originales de las cosas, su materialidad, presentándonos a cambio la simultaneidad de sus imágenes.

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la imagen antigua, el icono como ejemplo, era una imagen quieta, permanente, porque el paradigma de la armonía descansaba en su referencia a una realidad inmutable.  la imagen de hoy, en cambio, es múltiple y en permanente fuga, hacia un relato que se desvanece en su discurrir mutando. 

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la imagen, como abstracción de la realidad nos presenta sólo una versión de ella, un reflejo.  incluso hoy vivimos en medio de imágenes distorsionadas, que no se corresponden necesariamente con su original, comemos una jalea o tomamos un jugo con sabor, olor y color “idéntico original” y nos acostumbramos a una piña o un plátano abstractos que remotamente tienen que ver con las frutas reales, al punto que nos desagrada el auténtico que percibimos como una “mala copia”, perdiendo la relación de identidad entre el origen y su imagen.

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nos hayamos inmersos en un mundo de reflejos, en un laberinto de espejos, así como una especie de modernos narcisos, hoy, vivimos enamorándonos de las imágenes que nos generamos entre nosotros. y en medio de todas estas imágenes en fuga, 

¿no percibimos la realidad como un simulacro en transcurso?

transpix es la puesta en escena del relato de una imagen en desarrollo. que vela ocultando una pintura entendida como fuente original de las imágenes en una metáfora-reflejo de nuestra realidad visual.

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Jorge Young

2006

transpix

transpix

obra

pintura

instalaciones

escena

diseño

©2018 jorge young